jueves, 10 de septiembre de 2026

Hablando con Dios y con migo mismo

 Dios, hola, Padre:

Solo Tú sabes todo lo que hay en mi cabeza y en mi corazón en este momento.

Sabes que esta vida ha sido una caminata entre la neblina. Sabes lo que pienso del mundo, de la humanidad, de las personas que me aman y de aquellas que me han hecho daño. Mi ser es un torbellino, un gran remolino de cosas que últimamente me lastiman. Siento que me golpean y me hieren, y que permanezco arrinconado en medio de todas ellas mientras continúan girando a mi alrededor.

Procuro ignorarlas y dejar pasar los días. Sé que eso suena triste, pero creo que es mi manera de sobrevivir al mundo. Tampoco puedo enojarme con las personas, pues cada una vive su propia vida, ya sea un infierno, un cielo o algo intermedio.

Por mi parte, siempre he estado un poco sin rumbo. A veces creo encontrar lugares despejados, pero luego desaparecen. Siento que estoy lleno de cicatrices y de mucha rabia que se ha convertido en tristeza. A pesar de todo, continúo pensando que existe algo más adelante, algo que vale la pena, y que debo seguir caminando hasta encontrarlo. Quizás me tome la vida entera; quizás nunca lo encuentre o lo descubra al final de todo. Pero no quiero que sea así, porque deseo vivirlo y ponerlo en práctica. Reconocer que podría no lograrlo me resulta doloroso.

Hoy puedo decir que aún amo a Paola, pero también sé que nunca estaremos juntos. No puedo dejar pasar lo que sucedió, las decisiones que ella tomó y el dolor que me ocasionaron. No sé si actuar de esta manera sea lo correcto, pero no puedo olvidarlo y espero no hacerlo. Ya he vivido situaciones similares y no quiero repetirlas. Para mí no existen las segundas oportunidades, porque siento que solo conducen a más dolor y tristeza. Si algo no funcionó una vez, creo que tampoco funcionará después.

Es jodidamente difícil soltar a alguien o algo que amas. Nunca podré acostumbrarme a ello. He tenido que hacerlo tres veces y siempre ha sido muy doloroso. Es demasiado dolor para una sola vida, o quizás solo soy un ser débil que no sabe soportar estas cargas. Sin embargo, como no pretendo compararme con nadie, hablaré únicamente desde lo que siento: para mí, esto es demasiado dolor para una vida.

Cada pérdida es diferente. Algunas cosas se parecen, pero nunca son iguales; siempre existen variantes. Lo malo es que cada vez soy más viejo y siento que el tiempo podría agotarse. En realidad, nunca he tenido control sobre él, pero también es cierto que el tiempo humano es limitado. Si todo sale bien, contamos con cierta cantidad de años; parece que existe un contador para todo.

Me gustaría vivir, por lo menos, lo que viven las estrellas. Digamos que soy un inmortal habitando un cuerpo mortal, para que suene un poco poético. El hecho es que algún día moriré, y he podido contemplar mi mortalidad en pequeñas cosas, en breves choques con la realidad.

Mi sueño es poder estar algún día junto a Dios y hablar con Él. Pero quisiera que fuera una conversación en la que Él me escuchara y respondiera con palabras que yo pudiera oír y comprender. Sé que es una gran petición, pero ese es mi sueño.

En este momento soy un caos total. Todo esto me mantiene atado, como si estuviera sujeto a un árbol mediante cadenas que solamente yo puedo ver. Me acerco y me alejo constantemente de todo. Ni siquiera yo sé qué podría traerme paz ahora.

A veces temo que Dios me abandone y que todo empeore. Siento que ya no puedo soportar esta inclemente tormenta. Solo guardo silencio y resisto mientras sus gotas afiladas me golpean, sin poder hacer nada más que aceptarlas o intentar ignorarlas para olvidarlas. Siento que el mundo está muy mal, que las personas están mal y que yo simplemente cierro los ojos, cubro mis oídos y respiro.

No quiero hacerle daño a nadie, mucho menos a alguien que se arriesgue a amar todo este caos o que, al menos, se interese en él.

Resulta paradójico, o quizás irónico, que alguien que desea la inmortalidad llegue a considerar que la única forma de silenciarlo todo podría ser la muerte. A veces casi puedo verla como el descanso de todo este caos. Me duele profundamente contemplar un mundo tan deteriorado y sentir que no puedo hacer nada, que he perdido el interés y el valor necesarios para intentar cambiarlo.

Espero que mi Maestro no se enoje conmigo cuando hable con Él. Espero que Dios mío no se sienta decepcionado cuando le confiese que no pude con tanto sentir.

Viviré tantos años como Dios disponga para mí. Él es mi única constante; me refugié en Él ayer, me refugio en Él hoy y lo haré siempre.

Aún hay tiempo. Le pido a Dios que algún día pueda mirar al cielo y decir: “Lo logré”.

Lo que quiero decir es que, mientras estés vivo, siempre existe la oportunidad de levantarte y seguir intentándolo. Solo que ahora me siento demasiado agotado. Creo que necesito un siglo entero para volver a estar en paz, únicamente para recuperarla.

También es cierto que el amor podría sacarme de todo esto, pero ha sido el mismo amor el que me ha hecho sentir que lo he perdido todo.

No sé. No sé nada. En serio, todo es incertidumbre: una molesta y fastidiosa incertidumbre.

Pero ya no más. No quiero seguir sonando como si solamente me quejara. Siento que las quejas y las lágrimas no solucionan nada. Lo mejor que puedo hacer es entregarle todo el control a Dios y continuar caminando.

Sé que esto solo podrán comprenderlo quienes alguna vez perdieron la fe y lograron recuperarla.

Que Dios los bendiga y esté siempre con ustedes.

viernes, 17 de julio de 2026

Lo que no enviaré desde mi dolor

 


Hoy escribo esto no para enviarlo, sino para sacarlo de mí. Esta carta nace del dolor, de la tristeza, de la rabia y del amor que todavía no sabe dónde ponerse. No la enviaré porque entiendo que mi herida necesita cuidado, no una respuesta. La dejo aquí como testimonio de este momento, para que algún día pueda volver a leerla y reconocer que incluso roto, estaba intentando sanar.


Hola Vie, he pensado tantas cosas en estos días, a veces la tristeza me embarga y siento rabia, a veces creo que odio, fugaz pero real, y otras veces siento amor, tanto que puedo sentirme tranquilo, así sea por un momento, y puedo desear que seas feliz sin importar que no sea conmigo. Todo ha sido un sube y baja de estados de emoción, amor y odio constante, aun no entiendo que paso, pero también me doy cuenta de mis errores, pero solo hay uno que se marca en mí, uno en el que no me di la oportunidad de sentir algo que ya era muy claro, pero que yo mismo no quería reconocer justamente porque temía  lo que al final ocurrió, el que me abandonaras Vie, y ahora me arrepiento de una sola cosa y es el no haberte dicho que te amaba mas que a nada, te amaba tanto que tenia miedo de ese sentimiento, pero ahora cuando ya no puedo abrazarte para decirte que Te Amo, no sabes cuanto me duele, cuanto me ahoga esto. Pero no quiero reclamarte nada, decidiste irte, pero no debiste hacerlo así, te lo dije tantas veces que si llegaba el día en que ya no me quisieras solo te pedía que me lo dijeras, que me hablaras, que fueras honesta conmigo, y lamento tampoco entender cuando me dijiste que te sentías sola, pero solo lo mencionaste una vez, nunca lo hablaste realmente conmigo, no se si actuaste con miedo, entonces fuiste muy cobarde yo estaba siempre para ti, pero te siento que fuiste tan egoísta, yo no te importe nada, simplemente me tiraste como si nada y con ello me rompiste de una manera que nunca había vivido antes, pero soy un hombre, nosotros nos levantamos y seguimos adelante. Siempre serás la mujer que ame, con la que quise todo y la que me dejo con un mensaje de tres líneas… lo siento, es mi dolor y tristeza hablando, no puedo evitar hacerlo, aun es muy pronto para olvidarte, aunque ya hago todo lo posible para que así sea pronto.

Te amo tanto Vie que aun ahora en medio del dolor solo quiero que seas feliz y espero que lo seas, yo por ahora me levanto, me hago mas fuerte que ayer y tengo muy claro lo que quiero en mi vida y voy a lograr lo que deba hacer y encontrar a quien deba encontrar, es mi destino ser feliz, eso no lo dudo porque tengo la promesa de Dios a mi favor, esto solo me hará mas fuerte, mas sabio y mi amor será aun mas grande y ya nunca más temeré decir te amo a la mujer que me mire como tu lo hiciste alguna vez.

jueves, 9 de julio de 2026

 

Hola Dios, recibí tu mensaje Padre, bueno creo que esta carta puede ser la respuesta a lo que creo tú me preguntas, ¿Qué mujer quiero para mí?

Diría que lo primero que pido es que ella te lleve en su corazón, que tenga un amor tan grande por ti como el que yo tengo o que aun sea más grande.

Te pido que coincidan nuestros gustos, al menos la locura que llevo en mí, que le guste el deporte, poder entrenar con ella y compartir esos espacios seria algo que yo disfrutaría mucho. El amor al deporte y al entrenamiento sería bonito de compartir.

Mi gusto Geek, por el comic, el anime, las películas, los temas de los que me gusta leer e investigar, la ciencia, la tecnología, el cosmos, el arte, la vida, el mundo, la poesía, la música para poder hablar con ella por horas y horas, para amar su voz y que ella ame la mía.

Que exprese el amor con su cuerpo, con un abrazo, con una mirada, con una caricia, que se refugie en mí, porque cuando lo haga ella sentirá que la puedo proteger y amar y a la vez ella hará de mi el hombre mas fuerte y capaz porque ese amor me hará sentir invencible.

Que quiera tener una familia, que pueda ver en nuestros hijos su realización como madre y ver en mi el reflejo del padre que puedo ser, el amor que puedo darle a ella como mi esposa y madre de mis hijos amare esa familia como el mayor de tus regalos Padre Santo.

Que tenga paciencia y sabiduría para saber llevar mi terquedad y torpeza, que sepa decirme las cosas para que yo no baje la guardia y me mantenga ambicioso y activo hasta el último día en que me llames. Dame también la inteligencia, la paciencia, el amor y cada cualidad para hacerle sentir a ella que nunca más estará sola, que en mi encontrará el amor, amor que también venga de ti y poder darle toda la felicidad posible que yo pueda darle como un hijo tuyo señor.

Señor trae a mi vida esta mujer, que tendrá tantas cualidades que yo mismo no se que tiene, solo tu sabes quién es esa mujer, solo tu sabes cómo es ella y solo tu puedes traerla a mi vida, te lo pido Señor, te lo pido Maestro, te lo pido mi Dios. Se que así será, te lo pido y confió con la misma fé que Gaius demostró a Jesús.

Señor yo te lo pido con fé y lo declaro hecho por el amor que tengo hacia a ti. Amén. Gracias Padre, esto me hace muy feliz, saber que el momento ha llegado.

domingo, 21 de junio de 2026

Espero no sea otro final...

Mi Amada Vie, tuve que perderte para darme cuenta que te amaba, yo solo soy un hombre con errores y defectos, siento que te ame torpemente, pero también tenia miedo de abandonarme a mi mismo, cometer los errores que antes cometí, pero aun así te ame y busque que estuvieras bien el tiempo que compartiste conmigo, extrañamente aun conservo la esperanza que vuelvas, aunque en realidad no se si pueda volver a estar contigo, mi mente me dice que volverás, pero el mañana es una incertidumbre, yo no se que sucederá, y por ello no puedo esperarte aunque te ame, ahora con dolor en mi corazón se que debo olvidarte para poder avanzar, aunque lo cierto es que dejo en la voluntad de Dios el hecho de que regreses o no, le pido a él que no se haga mi voluntad, si no que se haga la suya, siempre será así para mi, solo Dios sabe si volveremos a estar juntos o si este es nuestro triste final.

Te amo Paola, y le pido a Dios que te de la felicidad que mereces, aunque no sea conmigo, que puedas ser feliz, que sonrías, que te sientas libre y muy feliz, que tu corazón se llene de alegría y de amor, que encuentres el amor que no pude darte mi amada y querida Vie, yo solo puedo desearte lo mejor aunque el enojo me halla llevado a decir que eras lo peor la verdad yo nunca lo sentí así, pero solo fue mi rabia por tu manera de decirme que ya no estarías mas conmigo, un simple mensaje no era suficiente querida mía, pero esa fue la piedra que rompió mi corazón. La verdad es que siempre te ame, y ni yo mismo lo sabia, si fui un buen y gran hombre contigo, se que nunca podrás olvidarme y será un consuelo para mi, yo tampoco te olvidare y solo espero que la voluntad de Dios escuche mi corazón y nos ayude a reencontrarnos, si no el tiempo te alejara de mi y te convertirás en una sonrisa pasajera.

Dios mío hágase tu voluntad y no la mía. Cuídala, amala y dile que yo también lo hice.

viernes, 18 de octubre de 2024

Acabo de ver un video, un reel de un hombre rico diciendo algo que me hace pensar y quiero escribirlo para retenerlo en mi mente un tiempo más. El decía que las personas pobres y de clase media cambian su tiempo por dinero y por eso todo parece tan caro, y que las personas ricas aprendieron a usar su creatividad para crear una oferta. Lo que me lleva a pensar en mi situación actual, creo que estoy en un buen momento, pues tengo un trabajo estable con un sueldo fijo, pero también me doy cuenta que este es el camino de aquellos que cambian tiempo por dinero y este hombre me muestra que no es el camino en el que debo quedarme. Pero reconozco que este punto en el que estoy me ha brindado cierta comodidad y tranquilidad, entonces no es realmente malo, porque es el tiempo preciso para ser creativo y crear mi propia oferta. Tengo pensado dos cosas ligadas a mi creatividad para hacerlo, solo debo ahora aprender a enfocarme en ellas. Ligeramente puedo decirte que puedo ver el camino de mi creatividad, solo necesito encontrar el motor interno para hacerlo, para no olvidarlo. Lo mio es lo creativo, mi oferta es la creatividad en libros, historias, video juegos basados en esas historias y esos libros. No debo olvidar esas historias debo retomarlas y terminarlas, las historias de Raziel y ojos rojos, también la de Elion y Tenebor y algunas otras que se asoman en mi mente... bueno esto paso por mi cabeza y que mejor que escribirlo y dejarlo a los ojos tuyos, Vie.

domingo, 11 de agosto de 2024

Una reflexión de un fragmento de "Historia de un caballo - León Tolstói"

Llama mi atención este fragmento, creo que se habla de varias cosas a la vez, pero pienso que aquí hay encerrado algo de lo que no se habla de forma explícita y está oculto al concluir que el comportamiento del hombre se rige por palabras y el del caballo por hechos. Sin embargo, pienso que realmente no se habla del obrar, sino más bien de la felicidad, de la tan anhelada felicidad. La felicidad del caballo es genuina y libre de posesión, mientras que la del hombre está atrapada en la ilusión de propiedad. El caballo vive una felicidad real, mientras que el hombre vive una felicidad fingida. El caballo no llama “suya” a la pradera, pero sí la galopa, la recorre, la vive; es decir, su comportamiento no es de posesión, como lo es la del hombre, sino que es más bien un vínculo del ser con su entorno. Esto es algo realmente fascinante, pues me hace pensar que si logramos crear tal vínculo con las cosas que amamos, seríamos realmente felices sin sentir que nos pertenecen. Creo que es algo como disfrutar de la lluvia, cosa que hago: la lluvia no es mía, pero la paz y la tranquilidad que me otorga no provienen de la posesión, sino del alma. Sí, lo sé, es complejo y subjetivo decir "alma", pero no sé cómo más llamarlo, jajaja. Bueno, como sea, el asunto es que, si aprendemos a tener ese vínculo con el mundo, podremos ser felices sin poseerlo, ya que lo estaremos viviendo en conexión del entorno con el alma, tal y como lo haría un caballo.

lunes, 20 de mayo de 2024

Vie...

 

Me senté un momento, me sentía bien y una canción comenzó a sonar, una de esas canciones que te hace sentir en paz y te hace sonreír y fue en ese momento, cuando me sentía así, que empecé a ver tu rostro en mi mente, sonreías y me mirabas, tus profundos ojos cafés estaban fijos en mí y me transportaban a un millón de esas bellas canciones, me sentía en tranquilidad pensando en ti, flotando como un astronauta en el espacio viendo a las estrellas brillar y dibujar el contorno de esos labios, de esos ojos y esa nariz que daban forma a esa carita tuya, también habían dos estrellas que brillaban mucho más, eran muy luminosas, una posada en el párpado de tus ojos y la otra cerca de tus labios, pensaba,  yo quiero explorar esas estrellas y vivir en ellas, en esa galaxia llamada Paola.

Hablando con Dios y con migo mismo

 Dios, hola, Padre: Solo Tú sabes todo lo que hay en mi cabeza y en mi corazón en este momento. Sabes que esta vida ha sido una caminata ent...