Iluminada por el
rojizo de su cabello la veo a ella, dormida sobre su cama, con sus manos junto
a sus mejillas, hermosa e inmutable a lo que sucede y entre sueños locos ella corre
vestida de delicada seda, puedes sentirla tan cálida como Sol en la mañana.
Amada mía, eres
inspiración de muchas cosas, pero nada más te hablare de como mi corazón se
emociona cuando te sientas a mi lado y hablando sin parar me cuentas de tu dia,
a veces de tus sueños, otras veces de como ves al mundo y con forma critica tu
inteligencia me abre los ojos para decirme como podría ser mejor, me lo enseñas
cada vez que lo haces, tus palabras se vuelven néctar que alimentan las ideas
que flotan en mi mente, me enriqueces Roja.
También sé que
eres muy hermosa y que tus oídos están cansados de la adulación a tu bella
figura, para ser puntual los consideras deshonestos y falsos, eso lo sé, y
aunque mis palabras pueden serlo todo, lo cierto es que de mí no hallaras otro interés
de saber quién eres realmente… Amor cuando realmente te abres a mi te confieso
que puede asustar, porque eres un millón de cosas, y porque si ves a una
estrella brillando lo que menos puedes hacer es tomarla con las manos, porque o
puede quemarte o puede apagarse, entonces he aprendido que lo mejor es dejar
que la cálida luz de su alma te de paz, tú lo haces conmigo, no sé si lo
entiendas, pero es fácil compararte con el Sol, déjame explicarlo, lo que
siento cuando estás conmigo es parecido a cuando encuentras un lugar donde
puedes acostarte en el suelo, ojala en verde hierva, con la cara mirando hacia
arriba y el Sol regalándote ese calorcito que te hace sentir feliz. Tu eres
como ese Sol cálido para mí, al que me gusta salir a ver y sentir conmigo.
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